---
title: "El árbol de Asturias capaz de producir cinco tipos de manzana diferentes: el antiguo secreto de los injertos que sigue vivo en las pomaradas"
url: https://latitudsavia.com/2026/06/28/gastronomia/cultura/injerto-manzano-pomarada-sidra/
date: 2026-06-28T23:56:58+02:00
modified: 2026-07-08T07:20:45+02:00
author: "Latitud Savia"
description: "Un manzano, varias variedades. El injerto de manzano es una técnica usada en Asturias desde la época romana que explica por qué hay más de 1.000 variedades y cómo se elabora la sidra natural."
source_html: https://latitudsavia.com/2026/06/28/gastronomia/cultura/injerto-manzano-pomarada-sidra/
---

# El árbol de Asturias capaz de producir cinco tipos de manzana diferentes: el antiguo secreto de los injertos que sigue vivo en las pomaradas

En una pomarada tradicional del concejo de Villaviciosa hay manzanos que llevan décadas en pie. Algunos tienen ramas que producen fruta rojiza y dulce, otras ramas del mismo tronco dan manzanas verdes y ácidas, y otras, más altas, maduran tres semanas después que las demás. No es una anomalía. Es el resultado de una técnica que los labradores asturianos llevan aplicando desde la época romana sin necesitar que nadie se la explicara en términos científicos.

Se llama injerto. Y explica, en buena medida, por qué Asturias tiene más de mil variedades de manzana.

## Qué es un injerto y por qué funciona

Un injerto consiste en unir el tejido vivo de dos plantas distintas para que crezcan como una sola. En el manzano, el proceso tiene dos partes: el **patrón** o portainjerto, que aporta el sistema de raíces y el tronco, y el **vástago**, que es la rama o yema de la variedad que se quiere reproducir. Cuando ambos tejidos cicatrizan juntos, el árbol resultante tiene la genética del vástago en sus ramas y la estructura del patrón en sus raíces.

Lo fundamental es que cada árbol que resulta del injerto es una combinación de dos tejidos vegetales diferentes, el portainjerto y el vástago, y las características de la variedad se mantienen exactamente porque el injerto no mezcla el ADN de ambas plantas, sino que une sus tejidos. Cada rama injertada sigue siendo genéticamente la variedad que era antes de injertarse. El tronco no interviene en la fruta. Solo la sostiene.

Eso permite hacer algo que ningún otro método de reproducción permite: colocar en un mismo árbol varias ramas de variedades distintas. Cada una dará su propia fruta, con su propio sabor, su propio color y su propio momento de maduración.

## Por qué los labradores asturianos lo usaron desde siempre

La forma de multiplicación, tanto por vía sexual como por vía vegetativa, ha favorecido la aparición de un gran número de variedades: el desarrollo espontáneo de árboles a partir de semillas y el mantenimiento por parte de los campesinos mediante injertos de todas las variedades que pudieran tener cierto interés.

La razón práctica es sencilla. Si se plantan las semillas de manzanas de la misma variedad, los árboles que nazcan serán bastante diferentes entre sí y darán frutas distintas. La semilla no garantiza que el árbol nuevo sea igual al árbol madre. El injerto sí lo garantiza. Por eso, cuando un labrador encontraba un manzano que daba una fruta especialmente buena para sidra, lo que hacía era cortar una rama de ese árbol e injertarla en otro. Así se conservaba la variedad.

Además, un árbol con varias variedades resuelve dos problemas a la vez. El primero es la polinización. La mayoría de variedades de manzano requieren de polinización cruzada entre distintas variedades; no es común que se autopolinicen, y por eso necesitan la presencia de otras variedades cercanas para dar fruto. Tener varias variedades en el mismo árbol garantiza que siempre haya polen compatible disponible sin depender del árbol vecino.

El segundo problema que resuelve es la cosecha. Las variedades no maduran todas a la vez. La Raxao antes, la Durona de Tresali después, la Regona más tarde. Un árbol con cinco variedades es un árbol que produce manzana durante semanas, no días. El llagar recibe la fruta de forma escalonada y puede gestionar mejor el prensado.

## Las variedades que pueden convivir en un mismo tronco

Se estima que en Asturias existen más de 1.000 variedades de manzana de sidra, ubicadas en plantaciones de manzano multivarietales. Por su interés agronómico, solo 76 variedades están amparadas por la DOP Sidra de Asturias, clasificadas en nueve bloques tecnológicos según la acidez y los compuestos fenólicos: dulce, dulce-amargo, amargo, semiácido, semiácido-amargo, amargo-semiácido, ácido, ácido-amargo y amargo-ácido.

Entre las que con mayor frecuencia conviven en las pomaradas tradicionales asturianas, el SERIDA tiene documentadas y seleccionadas dieciséis como las de mayor interés agronómico para la DOP. Son la Coloradona, Collaos, De la Riega, Durona de Tresali, Raxao, Regona, San Roqueña, Solarina, Verdialona, Xuanina, Blanquina, Clarina, Ernestina, Limón Montés, Meana y Perico.

Cada una aporta algo diferente al coupage de la sidra. La **Raxao** tiene una acidez alta y da estructura. La **Regona** aporta cuerpo y taninos. La **De la Riega** es dulce y de maduración tardía. La **Durona de Tresali** aguanta bien en el árbol y tiene la piel dura que le da nombre. La **Verdialona** madura en verde y tiene un perfil ácido característico. En un mismo tronco, cada una de estas ramas florece unos días antes o después que las demás, y madura con semanas de diferencia.

### Lo que ocurre en la rama cada temporada

Desde que el árbol sale del reposo invernal en febrero hasta que la última variedad madura en noviembre, un manzano multivarietal vive varios ciclos superpuestos. Las ramas de variedades tempranas ya tienen flor cuando las de variedades tardías todavía no han brotado. Las abejas cruzan el polen entre ellas. Cuando las primeras manzanas caen al prau en agosto, las de la rama más tardía aún son pequeñas y duras.

Esa superposición no es un problema. Es el diseño original de la pomarada tradicional asturiana, pensada para dar trabajo escalonado al llagar y para que ninguna helada tardía pudiera arruinar toda la cosecha a la vez. Si el fría de abril quemaba la flor de una variedad temprana, las tardías aún estaban en yema y se salvaban.

## El banco donde se guardan todas las variedades

La conservación de esta diversidad tiene un lugar concreto. El Banco de Germoplasma de Manzano del SERIDA en Villaviciosa contiene en la actualidad 800 entradas, siendo la colección más importante del Estado español y una destacada colección en el ámbito del arco atlántico. La prospección más importante de variedades de manzano en Asturias fue la realizada por el SERIDA en los años 1995-1998, con la colaboración del INIA y la Caja Rural de Asturias, que supuso la incorporación de 424 entradas locales.

En esa prospección, los investigadores recorrieron los concejos asturianos buscando manzanos viejos en pomaradas abandonadas y caserías sin relevo generacional. Cada árbol con características singulares se documentaba, se tomaban muestras y se injertaban sus ramas en el banco de Villaviciosa. Muchas de esas variedades no tenían nombre escrito; solo el que les daba el labrador que las conocía de toda la vida.

Recientemente se estableció una nueva plantación colección en Villaviciosa que es réplica de la plantación ubicada en Oles, como medida de seguridad ante el riesgo de pérdida del material genético. Dos copias del mismo archivo, por si acaso.

## Dónde ver estas pomaradas y entender el proceso

El **Museo de la Sidra de Asturias** en Nava tiene en su entorno plantaciones demostrativas con variedades autóctonas etiquetadas. Es el punto de partida más ordenado para quien quiera poner cara a los nombres que aparecen en las etiquetas de los llagares.

En Villaviciosa, la finca **El Rebollal** de Masaveu Bodegas, a lo largo del valle del Nora por la AS-380, cuenta con 20.000 árboles en 40 hectáreas y 11 variedades diferentes, todas dentro de la DOP Sidra de Asturias. Desde finales de abril hasta junio, la floración escalonada de las distintas variedades crea una sucesión de colores y olores que cambia semana a semana.

Para ver pomaradas tradicionales con árboles viejos y variedades mezcladas, los concejos del interior, Colunga, Sariego, Cabranes y las parroquias más alejadas de Villaviciosa, conservan ejemplares que llevan décadas en pie. Son árboles que nadie plantó como experimento. Son el resultado acumulado de generaciones de labradores que injertaban lo que funcionaba y dejaban caer lo que no.

La **Feria de la Manzana** de Villaviciosa, cada octubre, reúne variedades etiquetadas y productores con cosecha propia. Es el momento del año en que más fácil resulta ver en un mismo espacio la Raxao, la Regona, la Durona de Tresali y la De la Riega una al lado de la otra, cada una con su color y su peso, y entender por qué en Asturias un árbol solo nunca fue suficiente.

En alguna pomarada del concejo de Colunga hay manzanos que llevan más de cincuenta años de pie, con ramas injertadas que ya no recuerdan quién las puso. El labrador que lo hizo ya no está. La rama sigue dando fruta cada otoño. El injerto no necesita que nadie se acuerde de él para seguir funcionando.
