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title: "Taramundi, el pueblo que forja Asturias a golpe de navaja"
url: https://latitudsavia.com/2026/07/14/personas/oficios/taramundi-navajeros-cuchilleria-asturias/
date: 2026-07-14T09:32:00+02:00
modified: 2026-07-12T23:34:07+02:00
author: "Latitud Savia"
description: "El oficio del navajero en Taramundi: forja, boj y siete generaciones de cuchilleros en el occidente asturiano. Museo, talleres y mazos hidráulicos."
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# Taramundi, el pueblo que forja Asturias a golpe de navaja

Nadie aprende a forjar una navaja de Taramundi en un curso de fin de semana. Se aprende en la fragua del padre, con el humo del carbón de brezo metido en la ropa y el oído entrenado para saber, solo por el golpe del martillo, cuándo el acero está listo. El navajero no es un artesano de feria. Es un apellido que se hereda junto al yunque.

## Los apellidos que sostienen el oficio

La familia Quintana lo documenta con papeles, no con leyenda. Siete generaciones dedicadas a trabajar el hierro desde aproximadamente el año 1700, empezando como ferreiros de mazo en A Veiga da Sarza. A principios del siglo XX, Camilo Quintana empezó a marcar sus navajas con las iniciales CQ, un sello que su bisnieto Juan Carlos recuperó en 1995 tras más de treinta años sin que nadie lo usara. Hoy Juan Carlos Quintana es la séptima generación al frente del taller, y también quien reunió la colección que da vida al Museo de la Cuchillería, en la aldea de Pardiñas.

No es el único linaje. En Bres, la familia Bermúdez lleva su propio taller desde hace décadas, y Pedro Bermúdez se incorporó al negocio de su padre en 1995, el mismo año en que los Quintana reabrían el suyo. En 2022 ambos proyectos, el de Bermúdez y el de Quintana, confluyeron en uno solo, una unión que en Taramundi se lee como algo natural entre familias que llevan un siglo cruzándose en la misma comarca.

El oficio nunca fue cosa de un solo apellido ni de un solo taller. En 1960 el concejo llegaba a contar ochenta fraguas activas, repartidas por aldeas como Bres, Cabaniñas, Esquíos, Mousende, Nogueira, Vilanova o Vega de Llan. Hoy quedan muchas menos, pero el mapa sigue siendo el mismo: cada pueblo tuvo su ferreiro, y cada ferreiro tuvo un hijo o una hija que aprendió mirando.

Porque el taller también se ha ido abriendo a quien no lleva el apellido de nacimiento. José Manuel Cerdeira entró como aprendiz en el taller Quintana en 2001 y hoy es cuchillero de pleno derecho. Elvira Rodríguez se incorporó en 2009 y es quien decide el quemado y el acabado de cada pieza, el detalle que distingue una navaja buena de una extraordinaria. El oficio se transmite en sangre, pero también se transmite en paciencia, a quien esté dispuesto a pasar años delante de la fragua sin prisa por firmar nada.

## Cómo se distingue una navaja de Taramundi

No hay dos iguales, y las diferencias no son cosmética, son técnica pura. La primera se ve en el cierre. La navaja tradicional no lleva muelle ni bloqueo mecánico, la hoja se sujeta solo por la presión que ejerce la madera del mango contra la virola. Las versiones modernas incorporan sistemas de bloqueo tipo liner lock, más seguros para el uso diario, pero conviven en el mismo taller con el modelo de fricción pura que se hacía hace tres siglos.

La segunda diferencia está en la madera. El boj es la elección clásica, un árbol local de grano denso que aguanta la humedad asturiana sin deformarse. Puede dejarse natural o trabajarse con la técnica del quemado, aplicando calor con un hierro llamado cacho para dibujar líneas entrecruzadas o motivos de raíz celta, un decorado que cada familia interpreta a su manera y que un ojo entrenado reconoce sin mirar la firma.

La tercera está en la hoja. Punta curva o punta recta, según el uso que se le vaya a dar, de labranza, de caza o de bolsillo. Y en los talleres antiguos, cuando el acero nuevo escaseaba, los ferreiros reciclaban limas y serruchos gastados porque ese metal ya venía templado por el uso. El resultado, una navaja que no se parece a ninguna otra de España, ni en el gesto de abrirla ni en el sonido seco que hace al cerrarse.

## Qué ver en Taramundi

El **Museo de la Cuchillería** repasa el oficio desde las fraguas familiares más antiguas hasta las firmas actuales. El **conjunto etnográfico de Os Teixois** conserva mazos y molinos hidráulicos del siglo XIX que todavía funcionan con la fuerza del río, el motor que movió este oficio antes de que llegara la electricidad al valle. Y en **Vega de Llan**, varios cuchilleros abren sus fraguas al público, donde se puede ver el acero al rojo tomando forma bajo el martillo.

## Dónde comer en Taramundi, Asturias

La **Sidrería Solleiro**, con hórreo a la entrada, sirve tortilla al cabrales y chorizo a la sidra con producto de la zona. El **Restaurante El Mazo**, en el hotel La Rectoral, trabaja con más calma el queso Taramundi, curado y de sabor fuerte, la referencia gastronómica del concejo.

La navaja que uno se lleva de Taramundi no es un recuerdo de viaje. Es la última pieza de una cadena que empezó con un ferreiro reciclando una lima vieja hace tres siglos y que sigue, hoy, en manos de su bisnieto.
