Entre julio y septiembre no hay fin de semana asturiano sin gaita a lo lejos. Un pueblo, una comisión de fiestas que ha recaudado durante todo el año, un prau elegido de siempre y una caja de sidra por familia. Esa es la fórmula que se repite treinta veces distintas en tres meses, con nombre propio en cada concejo.
Hay fiestas que salen en todos los carteles, como El Carmín o el Xiringüelu. Y hay otras que nunca verás anunciadas fuera de su comarca, pero que llevan un siglo sosteniendo la identidad de un pueblo de doscientos vecinos. Este es el mapa completo, con las dos caras.
Cuando el campo queda atrás, el salitre dicta el paso de la fiesta. Conoce nuestra visión de las fiestas marineras.
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El Carmín de Pola de Siero, la fiesta asturiana que une a 60.000 personas en un mismo prau
Santa María Magdalena en Llanes: el rito ancestral que enciende la rivalidad vecinal
La Fiesta del Pastor: la última asamblea de pastores que todavía gobierna una montaña
Julio: el estreno de la temporada
Julio abre la veda con la hierba recién guardada y los pueblos vestidos de gala. Es el mes de las fiestas más fotografiadas y también el de algunas de las más antiguas de Asturias.
El Carmín de la Pola (Pola de Siero), 20 de julio
Es la romería de prau más multitudinaria de Asturias, con más de cuarenta mil personas vestidas de azul y la moca de madera en la mano. El desfile sale a las cinco de la tarde hacia el prau, pero el momento fuerte llega con la merienda kilométrica que se extiende hasta perderse de vista.
Festival de la Sidra Natural de Nava, 10 al 12 de julio
Nava, sede del Museo de la Sidra, celebra su XLIX edición con degustación gratuita de miles de litros de sidra. Es Fiesta de Interés Turístico Nacional y el homenaje más directo que Asturias rinde a su bebida.
La Descarga, Fiestas del Carmen y la Magdalena (Cangas del Narcea), 16 de julio
Durante siete minutos, miles de voladores artesanales cubren el cielo de Cangas del Narcea de un humo blanco ensordecedor. La Descarga cierra una semana de fiestas que incluye la romería del Prao del Molín el fin de semana anterior.
Fiesta del Pastor, Vega de Enol (Lagos de Covadonga), 25 de julio
Es la única noche del año en que se permite acampar en la Montaña de Covadonga, a los pies de los Picos de Europa. Deporte rural, tiro de cuerda y carreras de caballos rinden tributo a los pastores de la zona, en un pueblo con Premio Príncipe de Asturias.
Exconxuraos (Llanera), 3 al 5 de julio
Menos conocida fuera de Asturias, esta fiesta recrea la rebelión de los vecinos de Llanera contra el poder del obispo ovetense en 1408, castigada con excomunión hasta 1412. El recinto ferial de Ables se llena de mercado medieval, torneos y campamento.
Fiesta del Cordero, Prau Llagüezos (Quirós y Lena), 5 de julio
Su LXI edición reúne a dos concejos de montaña en torno al cordero asado, en un prau que hace de frontera natural entre Quirós y Lena. Sin escenario que compita con la mesa larga donde el reparto se organiza igual desde hace décadas.
Fiesta Vaqueira, Braña de Aristébano (Valdés), último domingo de julio
Declarada de Interés Turístico Nacional, recupera la memoria de los vaqueiros de alzada, el pueblo trashumante que durante siglos vivió a caballo entre la costa y la montaña asturiana. La braña, con sus cabañas de teito, es el escenario menos habitual de cualquier fiesta de la región.
Santa Apolonia (Pañeda, Anes, Siero), 16 al 21 de julio
Nadie sabe con certeza cuándo empezó esta fiesta, posiblemente en la fundación misma del pueblo. En un lugar tan pequeño que apenas figura en el mapa, los vecinos de Pañeda la sostienen cada año a fuerza de trabajo comunitario.
Feria de Indianos (Colombres, Ribadedeva), 10 al 12 de julio
El pueblo se llena de lino blanco, sombreros panamá y coches de época, recordando a quienes emigraron a América y volvieron con fortuna. Un viaje directo a principios del siglo veinte que pocos turistas conocen fuera de la comarca oriental.
Fiestas del Carmen de Luanco, 12 al 18 de julio
La villa marinera celebra a su patrona con procesión de barcas engalanadas y música en el muelle. Es la cara costera de las fiestas de julio, con el salitre sustituyendo al olor a hierba del interior.
Agosto: el apogeo bajo el sol del Cantábrico
Agosto multiplica la fiesta. El prau se convierte en extensión de cada casa y los que se fueron vuelven a ocupar su sitio en la cuadrilla de siempre.
Xiringüelu (Pravia), primer domingo de agosto
A orillas del río Nalón, las peñas de jóvenes construyen durante los días previos sus propias casetas de madera en el Prau Salcéu. Ninguna otra fiesta asturiana levanta una ciudad efímera hecha a mano cada año.
San Timoteo (Luarca), 22 de agosto
La romería sube al Campo de San Timoteo con los romeros vestidos de chambrón, la tona colgada al cuello para beber sidra. La Danza Prima marca el ritmo hasta que, ya de vuelta, se entona el «Ven a Luarca».
Semana Grande, Fiestas de Begoña (Gijón), 7 al 15 de agosto
La ciudad se vuelca en el Cerro de Santa Catalina con el concurso internacional de fuegos artificiales sobre la bahía. Es la fiesta más urbana de esta lista, pero conserva el gesto de vecindario en cada barrio que organiza su propio prau paralelo.
Festival de la Sidra Natural de Gijón, finales de agosto
Ningún sitio vive la cultura sidrera como Gijón en estos días, con escanciado colectivo y récords de botellas abiertas a la vez. El ritual del culín se convierte aquí en espectáculo de masas.
La Regalina (Cadavedo, Valdés), último domingo de agosto
Cadavedo fue elegido Pueblo Ejemplar de Asturias en 2022, y su fiesta de prau, junto a la ermita sobre el acantilado, es de las más bellas y menos masificadas del verano. El mar se ve desde el propio prau, algo que pocas romerías pueden ofrecer.
San Juan Degollao (Abándames, Peñamellera Alta), penúltimo fin de semana de agosto
Una fiesta pequeña, de las que sostienen un pueblo de montaña más que un cartel turístico. El entorno de Peñamellera Alta, entre praos y picos calizos, hace el resto sin necesidad de más reclamo.
Mercáu Astur de Porrúa (Llanes), cuarto fin de semana de agosto
El pueblo se transforma en un mercado medieval al amanecer, con artesanos y oficios recreados hasta media mañana. No es fiesta de prau en sentido estricto, pero comparte el mismo espíritu comunitario de trabajo colectivo previo.
Día de los pueblos de Asturias (Navelgas), último domingo de agosto
Navelgas, concejo de Tineo, sigue siendo uno de los pocos lugares de España donde se busca oro en el río con batea, técnica heredada de los astures. La fiesta reúne a representantes de distintos pueblos asturianos en un solo prau.
Argüelles y Muncó (Siero), 21 al 24 de agosto y 29 de agosto al 1 de septiembre
Dos parroquias pequeñas del concejo de Siero que organizan su fiesta con los mismos gigantes y cabezudos que pasean por otras localidades del municipio. Aquí no hay cartel de orquesta que llene titulares, solo el calendario que cada parroquia defiende como propio.
Septiembre: la nobleza de la despedida
Septiembre trae menos fiestas, pero más verdaderas. El ruido turístico baja y el tono vuelve a ser el de los vecinos que se conocen de toda la vida.
Virgen de la Guía (Llanes), 8 de septiembre
Llanes procesiona a su patrona y, al día siguiente, sube al Campo de la Guía para la fiesta de prau que cierra el verano llanisco. Es la última gran cita de la costa oriental antes de que el pueblo recupere su ritmo habitual.
La Santina (Covadonga), 8 de septiembre
La Natividad de la Virgen convoca a miles de romeros en el santuario de Covadonga, entre la basílica y la cueva. No es una fiesta de prau al uso, pero ningún calendario asturiano de septiembre puede saltársela.
Fiestu del Cristu del Agua (Lieres, Siero), 4 al 6 de septiembre
Los romeros veneran al Cristo del agua en la capilla que lleva su nombre, en uno de los praos menos conocidos de todo el calendario. Al caer la tarde, los vecinos bajan del prau pidiendo que les echen agua desde los balcones, cantando por las calles de siempre.
Fiestas del Santísimo Cristo de Candás, septiembre
La villa marinera de Candás cierra el verano con su fiesta más querida, ligada al Cristo del Socorro que se venera en la colegiata. El olor a salitre vuelve a mandar sobre el de la hierba en esta recta final de temporada.
Día de América en Asturias (Oviedo), 19 de septiembre
Oviedo rinde homenaje a los asturianos que emigraron y a los países que los acogieron, con carrozas monumentales y bandas internacionales. Es el desfile que mejor explica el vínculo entre Asturias y América sin necesidad de un solo cartel publicitario.
San Mateo (Oviedo), 10 al 21 de septiembre
La capital cierra el ciclo festivo del verano con la fiesta más larga del calendario asturiano, quince días de conciertos, mercados y actos populares por todo el centro histórico. Después de San Mateo, el prau descansa hasta el año siguiente.
Quien recorra estas treinta fiestas entenderá algo que ningún folleto explica: el prau no pertenece a quien lo organiza, sino a quien se sienta en él. Julio llama, agosto desborda y septiembre despide, pero el gesto es siempre el mismo, compartir mantel con quien hace un minuto era un desconocido.