Los Pueblos bonitos cerca de Nava que de verdad hay que ver
Ceceda, Torazo, Espinaredo y Ovín rodean Nava con hórreos centenarios, casonas indianas y una de las mesas más honestas de la Comarca de la Sidra.
Rutas, etnografía y vida en las aldeas, valles y montañas de Asturias. Nos adentramos en el corazón de los Picos de Europa, la Reserva de la Biosfera de Somiedo o los bosques de Muniellos, descubriendo aquellos núcleos rurales singulares y rincones silenciosos que preservan la fisonomía y el alma del interior.
Ceceda, Torazo, Espinaredo y Ovín rodean Nava con hórreos centenarios, casonas indianas y una de las mesas más honestas de la Comarca de la Sidra.
De las Cascadas de Guanga al Monte Naranco, once rutas cortas y verificadas para salir de Oviedo sin coger el coche mucho rato.
Bustiello es el poblado minero que un marqués construyó entero para sus mineros, pero no es el único: junto a El Entrego, el Pozo Sotón y el valle de Samuño forma parte de los pueblos mineros de Asturias que mejor cuentan la historia del carbón.
Covadonga, Arriondas, Benia de Onís, Bulnes, Ribadesella y Corao explican, cada uno a su manera, por qué Cangas de Onís es solo la puerta de entrada al territorio.
El nombre de esta aldea asturiana ya es una pista. Entre 1940 y 1944, sus castañares escondieron un mineral que Alemania pagaba a precio de oro y que dos servicios secretos se disputaron entre bocaminas y brañas de niebla. La ruta que atraviesa hoy ese paisaje sigue el rastro de aquella guerra silenciosa. ¿Llegas a adivinar dónde estamos?
No hace falta el mar para bañarse en Asturias. Ruta, horarios y consejos reales para la Olla de San Vicente, en el río Dobra.
Seis miradores en Bimenes, Cabranes, Colunga, Nava, Sariego y Villaviciosa para ver el eclipse total entre pomaradas y sidra natural.
En Bueño y Espasande, el interior de Asturias guarda más de cuarenta hórreos centenarios para apenas un puñado de vecinos.
Bajo el embalse de Tanes, en el Parque de Redes, duermen los muros de Llorío y Coballes. Cuando baja el nivel, el pueblo vuelve a la superficie.
José Andrés nunca dejó Mieres del Camín. Te contamos qué esconde el pueblo minero que formó al chef asturiano más universal.