Los chefs asturianos coinciden: El auténtico cachopo nunca lleva la carne fina; el secreto para que no se despegue el rebozado está en usar filetes de 150 gramos y no aplastarlos
Los chefs asturianos lo tienen claro: el cachopo auténtico exige filetes de 150 gramos y nunca se aplasta. El porqué tiene una explicación científica concreta.
