Ya sabes qué calle es por el título. Lo que probablemente no sabes es que su nombre no tiene nada de taurino, y que estuvo a punto de perderlo del todo. Cinco datos, de menor a mayor sorpresa.
Ningún toro corrió jamás por esta calle. Lo que corría, y sigue corriendo, es la gente.
La Calle Corrida, en el centro de Gijón, es hoy el principal eje comercial de la ciudad. Pero su nombre, contra lo que muchos visitantes suponen, no guarda relación alguna con la tauromaquia.
Un mote que ganó la partida al nombre oficial
El cronista Luis Miguel Piñera, autor de Las calles de Gijón. Historia de sus nombres, explica que «Corrida» nació como un simple apodo popular. Las actas municipales de la época lo dejan por escrito sin rodeos: era un mote, no una denominación reconocida.
Existen dos hipótesis sobre su origen, y ambas conviven sin que ninguna se haya impuesto del todo:
- Lo transitada y concurrida que siempre fue esta calle, con gente «corriendo» de un lado a otro.
- El corrimiento (desplazamiento) de una serie de edificios que ensancharon la vía en su día.
De Ancha de la Cruz al conde que nadie recordó
El nombre tradicional y oficial era Ancha de la Cruz, vinculado a una antigua capilla de la Invención de la Santa Cruz cuya ubicación exacta se desconoce, aunque se situaría cerca de la actual calle Santa Rosa.
En 1892 el Ayuntamiento intentó imponer el nombre de Conde de Revillagigedo. Duró apenas unos días: el mote popular pudo más que la rotulación oficial, y «Corrida» volvió a ganar la calle.
La avenida de Rusia que nunca fue
El episodio más curioso llegó en 1937, en plena Guerra Civil, cuando se propuso oficialmente sustituir el nombre por el de avenida de Rusia, alegando que «Corrida» carecía de significación de importancia. La propuesta no prosperó, y el mote siguió resistiendo, como llevaba haciendo desde el siglo XIX.
Una calle que unía el puerto con la ciudad
Históricamente, la Calle Corrida conectaba el puerto carbonero con la salida de Gijón. De ahí procede una expresión local: preguntar por el «cay» (muelle, en asturiano) implicaba que la respuesta fuera, invariablemente, «al terminar esta calle toda corrida».
Su desarrollo urbano fue, sin embargo, tardío para lo que hoy es una arteria de referencia:
- En 1881 apenas contaba con cuatro faroles de gas para iluminar todo su trazado.
- No empezó a asfaltarse hasta octubre de 1901.
Hoy, convertida en calle peatonal, sigue siendo el corazón comercial de Gijón y un buen punto de partida para conectar con otras rutas urbanas de Gijón. ¿Cuántas veces has cruzado la Calle Corrida sin saber que su nombre nació, literalmente, como un chiste municipal?