Nadie va a Casa Marcial buscando un plato bonito para una foto. Va buscando que una croqueta le devuelva el sabor de la cocina de su abuela. Eso es lo que distingue a los templos asturianos de cualquier otro mapa gastronómico: aquí la mesa no premia la técnica, premia la memoria.
Un mapa de 39 casas: la geografía real de la Guía Michelin en Asturias
La Guía Michelin recomienda hoy 39 restaurantes en Asturias, repartidos por más de veinte concejos. No todos llevan estrella; muchos son Bib Gourmand o mesas con mención propia, pero todos comparten el mismo compromiso con el producto de la tierra.
El recorrido arranca en Prendes, en Carreño, donde Casa Gerardo abrió sus puertas en 1882. Sube por la costa hasta Salinas, en Castrillón, donde Real Balneario mira de frente al Cantábrico, y se concentra en Gijón, que reúne siete casas en la guía, entre ellas Marcos y Auga.
Tira hacia el occidente y aparece Ortiguera, en Coaña, con Ferpel asomado casi al agua. Más al interior, en Tox, concejo de Valdés, Regueiro rompe el paisaje con especias que no son de aquí. Hacia el sur, en San Feliz de Lena, Monte vive entre praos y humo de leña.
Y en el oriente el mapa se multiplica: en Arriondas, Casa Marcial y El Corral del Indianu comparten pueblo sin competir. En Ribadesella, Ayalga mira al Sella. En La Vega, Güeyu-Mar asa el pescado sobre brasa como se hacía antes. Y en Llanes, El Retiro cierra la ruta frente al mar.
Donde comer en Asturias
Ver todo →Qué ver y hacer entre plato y plato
La ruta no vive solo de mesas. Antes de sentarte en Casa Gerardo, camina por el Cerro del Espíritu Santo, en Gijón, donde el prerrománico de San Salvador de Valdediós queda a media hora.
En Salinas, después de comer marisco en Real Balneario, baja hasta el paseo del Muro. Si la marea está baja, acércate al Museo de Anclas al atardecer, un rincón donde el tiempo parece haberse detenido mucho antes de que llegara el turismo.
Y en Lena, antes de llegar a Monte, merece la pena parar en algún hórreo centenario de San Feliz, todavía en pie sobre sus pegoyos de piedra.
Dónde comer en la ruta Michelin, Asturias
En Casa Marcial, en La Salgar (Parres), Nacho y Esther Manzano convierten un guiso de toda la vida en algo que se queda grabado. En Marcos, en Gijón, Marcos Granda deja el producto casi desnudo: el pixín o el bonito llegan al plato con lo justo.
Casa Gerardo, en Prendes, no admite discusión: hay que pedir la fabada. Real Balneario, en Salinas, trabaja el pescado salvaje del Cantábrico con una limpieza que roza lo religioso. Y en Ferpel, Elio Fernández cocina con el mar rugiendo a los pies del comedor.
Si buscas algo distinto, Regueiro, en Tox, mezcla curry y moles con la técnica de Diego Fernández. Y en Monte, en San Feliz de Lena, Xune Andrade sirve un menú que huele a producto recién recolectado en los alrededores.
A esta ruta le suman carácter Ayalga, en Ribadesella, con su mirada al Sella; El Retiro, en Llanes, fiel a la cocina de siempre; El Corral del Indianu, en Arriondas, con la técnica de Campoviejo; y Auga, en Gijón, con una carta de vinos que merece visita propia. Cada uno defiende la excelencia a su manera, sin copiarse entre sí.
Y para quien quiera seguir tirando del hilo, la lista de la guía guarda otras 27 paradas: de Casa Fermín en Oviedo a Güeyu-Mar en La Vega, pasando por Cabo Vidio en Soto de Luiña o Casa Eutimio en Lastres. Cada concejo tiene su templo, aunque no todos lleven estrella en la puerta.
El toque Savia: cómo reservar sin miedo
Si tienes intolerancia o dieta especial, no lo escondas al reservar. Di que quieres vivir la experiencia completa y que confías en el criterio de la casa. En estos fogones, la restricción se convierte en reto, y el reto en el mejor plato de la noche.
Al final, lo que queda no es la lista de la guía. Es el sabor a humo de Lena, la sal de Salinas y la fabada de Prendes, todavía en la boca camino a casa. ¿Cuál de estos 39 rincones tienes ya marcado para este verano? ¿O prefieres dejarte llevar y descubrir tu propia mesa fuera de la guía roja? Cuéntanoslo.