Cuando el Paris Saint-Germain descansa, Luis Enrique no busca aeropuerto ni hotel de cinco estrellas. Busca una carretera del occidente asturiano que termina casi sin avisar en Soirana, una aldea del concejo de Navia donde la señal de móvil llega tarde y el Cantábrico se oye antes de verse. Aquí no llegó de adulto buscando tranquilidad. Llegó de niño, de la mano de su madre, Nely García, que nació en este mismo sitio. Eso convierte Soirana en algo que ningún resort puede imitar: memoria.
El concejo de Navia ocupa 62,58 kilómetros cuadrados en el extremo occidental de Asturias. Seis de sus ocho parroquias tienen costa. La línea del Cantábrico aquí no es la de las playas con aparcamiento y bar. Es rasa, acantilado, islote y prado verde que cae al vacío. Una geografía que no admite a medias tintas ni a turistas de paso rápido.
Lo que Luis Enrique encuentra en este rincón del norte no se puede comprar ni buscar en una aplicación de viajes. Pero sí se puede visitar. Y conviene saber cómo.
Soirana, la aldea del concejo de Navia que Luis Enrique lleva desde niño
Soirana pertenece a la parroquia de Puerto de Vega y dista 6,1 kilómetros de la capital del concejo. Se asienta a 40 metros de altitud sobre la rasa costera asturiana, esa plataforma verde y horizontal que es el rasgo más característico del litoral naviego. Desde ahí arriba, el horizonte es una línea recta de agua gris que en agosto rara vez se vuelve azul del todo.
La aldea tiene 31 viviendas censadas, la mayoría de piedra y madera, con hórreos que llevan décadas mirando al mismo mar. No hay bares, no hay tiendas, no hay carteles turísticos. Hay un camino que baja hacia Puerto de Vega y otro que lleva a los restos del Castiel de Soirana, un antiguo recinto fortificado que demuestra que este tramo de costa ya era estratégico mucho antes de que nadie pensara en venir de vacaciones.
Muy cerca de la aldea, y visible desde la costa, está la Isla de Vega, también conocida como Isla de Soirana. Un islote que en bajamar queda conectado al continente por una franja de roca y que los percebeiros y pescadores de la zona conocen bien. Está en el kilómetro 9 de la Senda Costa Naviega y es uno de esos puntos del recorrido donde el paisaje obliga a parar.
Qué ver y hacer en el concejo de Navia desde Soirana
El territorio naviego no se agota en la aldea. Estas son las paradas que merece la pena no saltarse.
Puerto de Vega
A pocos minutos de Soirana por carretera, Puerto de Vega es el pueblo marinero más importante de la parroquia y el segundo núcleo más poblado del concejo, con cerca de 1.400 habitantes. Fue puerto comercial y ballenero durante los siglos XVII y XVIII: la riqueza que generó esa industria todavía se lee en las casonas blasonadas, las casas de indianos y la Plaza del Cupido, que es el eje histórico del casco antiguo. En 1811 murió aquí Gaspar Melchor de Jovellanos, refugiado en la casona de su amigo Trelles Osorio después de un naufragio. En 1995, el pueblo recibió el galardón de Pueblo Ejemplar de Asturias. Dos datos que cuentan más sobre este lugar que cualquier descripción genérica.
Playa de Frejulfe
Declarada monumento natural por el Principado de Asturias, esta playa de 800 metros de arenal está en la parroquia de Piñera, dentro del concejo de Navia. El río Frejulfe desemboca en su extremo oriental. La arena es oscura, casi negra en los días de lluvia, y el agua aquí no engaña: es Cantábrico puro, frío y sin concesiones. No hay infraestructuras de playa. Hay dunas, vegetación de borde y el silencio que viene cuando el aparcamiento se llena y los coches ya no caben.
Senda Costa Naviega
Recorre doce kilómetros de costa entre la desembocadura del río Barayo, al este, y la playa de Vega de Arena, en la villa de Navia, al oeste. El recorrido pasa por la Isla de Vega, bordea los acantilados sobre los que se asienta Soirana y conecta arenales, pinares y miradores que no aparecen en ninguna postal. Es el recorrido que mejor explica por qué Luis Enrique, aficionado conocido al ciclismo y a los deportes de resistencia, sigue volviendo a este concejo para mover el cuerpo lejos de los focos.
Dónde comer en Navia, Asturias
La gastronomía del concejo de Navia se sostiene en el producto que llega de la lonja y en una tradición conservera que dejó huella en la forma de cocinar. Dos mesas que conviene conocer antes de llegar.
Mesón El Centro (Puerto de Vega)
Situado en la Plaza del Cupido, el corazón histórico de Puerto de Vega, es el restaurante más valorado del concejo en número de opiniones. Lo que empezó como un bar de paisanos con cocina directa ha evolucionado en los últimos años hacia una propuesta más cuidada, sin perder el vínculo con el producto local. Merluza del Cantábrico, mariscos de la rula y una carta que cambia según lo que entra por la lonja. Mesa con vistas a la plazoleta medieval más pequeña que probablemente vayas a ver en tu vida.
Restaurante Regueiro (Tox, Navia)
A un kilómetro de Puerto de Vega, en la aldea de Tox, Diego Fernández lleva desde 2011 cocinando en una casona indiana con una estrella Michelin y sin disculpas. Su cocina mezcla producto asturiano de proximidad con influencias asiáticas y latinoamericanas: bogavante macerado en fenogreco, curry de carabineros, mole elaborado en casa. Los menús degustación, llamados Corto, Diego y Hedonista, funcionan como un recorrido con criterio propio. Hay que reservar con antelación y conviene saber que el local cierra lunes, martes y miércoles. No es un sitio para improvisar. Es un sitio para planificar el viaje alrededor de él.
Soirana no aparece en los rankings de destinos asturianos. No tiene web de turismo ni cuenta en redes sociales. Tiene una capilla, un camino hacia el mar y el peso específico de los lugares que alguien eligió para crecer. Si eso es lo que buscas cuando viajas al norte, ya sabes por dónde empezar.