Más allá de Covadonga: las 5 basílicas asturianas que (casi) nadie conoce y deberías visitar

¿Cuántas basílicas tiene Asturias? Rompemos el mito de que solo existe Covadonga y recorremos los 6 templos con privilegio de la región.

Mateo Vega Sanzo · · 8 min de lectura
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Más allá de Covadonga: las 5 basílicas asturianas que (casi) nadie conoce y deberías visitar
Las claves 5
  1. 1 Asturias tiene seis templos con dignidad canónica de basílica, un título que este nombramiento trae consigo el privilegio honorífico de utilizar e incorporar las Llaves Cruzadas de San Pedro en su escudo de armas, estandartes, mobiliario y sellos oficiales
  2. 2 La Catedral de Oviedo es la única basílica asturiana declarada Patrimonio de la Humanidad, desde 1985, por sus joyas arquitectónicas y a la Cámara Santa de Oviedo, inscrita en 1985 junto al prerrománico y ampliada con los Caminos de Santiago
  3. 3 La Campanona de Covadonga pesa 4.000 kilos y mide tres metros de altura, grabada con el juicio final.
  4. 4 El papa Francisco elevó San Juan el Real a basílica menor en 2014, casi un siglo después de la boda de Franco.
  5. 5 Conviene visitar la Cámara Santa a primera hora, cuando la luz aún no compite con el flujo de peregrinos del Camino Primitivo.

Asturias reparte sus basílicas de Asturias entre seis templos concretos, del centro urbano de Oviedo hasta la rasa costera de Llanes, y ninguno de los seis lo es por casualidad. El título de basílica no lo otorga el tamaño del edificio ni la devoción del paisanaje, lo concede un decreto pontificio, y eso convierte a estos seis lugares en un mapa de decisiones tomadas en Roma sobre el territorio cántabro-astur.

Quien recorre estos templos con calma nota algo que no sale en las guías al uso: la piedra cambia de color según el concejo. La caliza rosa de Covadonga no es la misma que la cuarcita gris de Santullano, y esa diferencia geológica cuenta, en silencio, la historia de cada cantera local que los canteros usaron sin moverse demasiado lejos de casa.

Pero hay otra capa, más reciente, que el paisano de cada pueblo conoce mejor que cualquier folleto: en San Juan el Real se casó Francisco Franco en 1923, y casi un siglo después, en Covadonga, la boda de Paula Echevarría y David Bustamante paró el tráfico de todo el oriente asturiano un 22 de julio de 2006. La fe y la crónica social comparten el mismo dintel.

Qué distingue a una basílica de Asturias de una simple iglesia con planta basilical

Conviene aclarar esto antes de entrar en cada templo, porque genera confusión constante entre visitantes. La planta basilical es una tipología arquitectónica romana, de tres naves, y por eso Santullano o San Miguel de Lillo se llaman basilicales sin tener el título eclesiástico. La dignidad canónica de basílica es harina de otro costal: la concede la Santa Sede mediante decreto específico, por el valor histórico o litúrgico de un templo concreto.

De las seis basílicas de Asturias, solo una acumula además la distinción de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: la Catedral de Oviedo, inscrita en 1985 junto al conjunto del prerrománico asturiano y ampliada después con los Caminos de Santiago. Las otras cinco son basílicas menores, categoría que no resta un ápice de valor artístico pero sí marca la diferencia protocolaria.

Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de San Salvador, en Oviedo

La Catedral de Oviedo se levanta en la Plaza de la Catedral entre los siglos XIV y XVI, gótica en su fábrica principal pero con la Cámara Santa del siglo IX latiendo en su interior como un corazón prerrománico. Quien madruga y llega antes de que el grupo de peregrinos del Camino Primitivo tome la plaza descubre la torre gótica con su remate renacentista recortada contra un cielo todavía sin gente.

Más allá de Covadonga: las 5 basílicas asturianas que (casi) nadie conoce y deberías visitar

Dentro custodia el Santo Sudario, la Cruz de la Victoria y la Cruz de los Ángeles, bajo columnas que sostienen un apostolado románico considerado obra mayor de la escultura medieval europea. El refrán medieval de los peregrinos lo resumía sin medias tintas: quien va a Santiago y no a El Salvador, visita al criado y deja al Señor.

La Cámara Santa que se visita hoy es, en realidad, una reconstrucción casi exacta. La Revolución de Asturias de 1934 la dinamitó y la dejó en escombros, y el tesoro se salvó de milagro para volver a ensamblarse piedra a piedra en las décadas siguientes. En la misma plaza, la estatua de La Regenta recuerda que este templo fue también el escenario literario de la Vetusta de Clarín.

Basílica de San Juan el Real, la bombonera del Ensanche ovetense

En la esquina entre las calles Melquíades Álvarez y Doctor Casal, frente a la Plaza Fernando Rubio, se levanta desde 1915 este templo neorrománico e historicista que los ovetenses apodan la bombonera por la profusión de color y policromía de su interior. El papa Francisco no la elevó a basílica menor hasta 2014, casi un siglo después de que se construyera.

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Quien alza la vista bajo la cúpula descubre un techo azul intenso y estrellado, y en el altar cuelga la Última Cena pintada por Vela Zanetti. En uno de los muros exteriores laterales sigue incrustada, todavía hoy, una bomba de la Guerra Civil que nunca llegó a estallar, una marca que muchos paisanos señalan sin que la mayoría de visitantes repare en ella.

Aquí se casó Francisco Franco con la ovetense Carmen Polo el 16 de octubre de 1923, con Alfonso XIII de padrino representado por el gobernador militar. Cuatro años después, en 1927, bautizaron en la misma pila a su hija Carmen Franco, un dato que la propia parroquia conserva en su memoria escrita.

Basílica de San Julián de los Prados, Santullano, el fresco que sobrevivió a la autopista

A las afueras del centro histórico, camino de la antigua entrada norte de la ciudad, se levanta el templo prerrománico más extenso de España, erigido en el siglo IX bajo el reinado de Alfonso II el Casto. Su fábrica es de cuarcita local, sobria por fuera, pero guarda dentro la pintura mural polícroma más importante de la Europa occidental de su época.

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Los frescos recrean escenografías romanas idealizadas, sin figuras humanas, siguiendo las corrientes teológicas del momento, y hasta hoy nadie ha podido identificar al autor material, conocido solo como el Maestro de Santullano. Durante décadas la autopista de entrada a Oviedo, la conocida como la Y, pasó a escasos metros del templo y su tráfico fue degradando lentamente las pinturas.

El desvío reciente de esa circulación ha devuelto al entorno un carácter de parque urbano que por fin protege este fresco milenario, parte del conjunto declarado Patrimonio de la Humanidad. Conviene visitarlo con luz de mañana, cuando el sol entra bajo por los vanos y las figuras arquitectónicas pintadas parecen respirar.

Basílica-Santuario del Sagrado Corazón de Jesús, La Iglesiona de Gijón

En plena calle Instituto, en el corazón comercial de Gijón, el arquitecto Luis Bellido levantó a comienzos del siglo XX este templo neogótico que el paisanaje bautizó sin más ceremonia como La Iglesiona. La estatua del Sagrado Corazón que corona su fachada se ilumina de noche y sigue actuando como faro visual sobre las calles del centro.

Dentro, la bóveda entera está decorada con pinturas murales de gran formato que narran escenas evangélicas con un colorido que muchos visitantes comparan, en clave modernista, con las grandes decoraciones sixtinas. En 1936 el templo fue asaltado e incendiado y perdió sus retablos originales, pero contra todo pronóstico las pinturas de la bóveda resistieron el fuego.

Hoy es de los templos más frecuentados por el gijonés de a pie precisamente por eso, por sobrevivir a la quema cuando tanto otro patrimonio religioso asturiano no lo consiguió.

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Basílica de Santa María la Real de Covadonga, entre la piedra rosa y los Picos de Europa

Sobre la explanada de Covadonga, en Cangas de Onís, se levanta entre finales del XIX y principios del XX el gran emblema del santuario mariano asturiano, construido con una piedra caliza rosa extraída de canteras cercanas que contrasta, casi con violencia visual, con el verde intenso de la montaña que la rodea. Junto a la basílica, la Santa Cueva conserva la tradición del inicio de la Reconquista en el año 722.

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En la explanada delantera, la estatua de Don Pelayo compone la foto que todo visitante repite, con las agujas neorrománicas de las torres al fondo. Cerca, La Campanona impone por sí sola: tres metros de altura y cuatro mil kilos de bronce grabados con relieves del juicio final, una pieza que pocos santuarios del norte pueden igualar en tamaño.

El 22 de julio de 2006 este templo vivió su momento de mayor exposición mediática reciente, cuando Paula Echevarría y David Bustamante se casaron ante miles de personas concentradas en la explanada. Años después, el 8 de septiembre de 2018, la princesa Leonor hizo aquí su primera visita oficial como heredera al trono, uniendo la tradición monárquica asturiana con la actualidad institucional del país.

Basílica de Santa María de la Asunción, del Conceyu, en el casco histórico de Llanes

Pegada a las antiguas murallas medievales de Llanes, esta iglesia de origen medieval, entre los siglos XIII y XV, combina románico tardío y gótico en una fachada que desde fuera parece más fortaleza que templo. Recibió el rango basilical formalmente en el siglo XX, el más reciente de los seis títulos que reparte Asturias.

Más allá de Covadonga: las 5 basílicas asturianas que (casi) nadie conoce y deberías visitar

Su portada oeste conserva arquivoltas talladas de transición, y dentro el retablo plateresco del siglo XVI y las bóvedas de crucería dan fe de una parroquia con recursos suficientes para no escatimar en talla de madera. Sus muros gruesos no solo cumplían función litúrgica: estaban integrados en la propia muralla defensiva de la villa, pensados para resguardar a los vecinos de los ataques de piratas ingleses y franceses que hostigaban esta costa en la Edad Media.

Ese perfil fortificado sigue siendo, hoy, uno de los escenarios más reconocibles del cine y la televisión rodados en Llanes, y quien pasea la corredoira que bordea la muralla entiende enseguida por qué los equipos de producción vuelven una y otra vez a este mismo encuadre.

Un mapa de fe que también es un mapa de memoria

Recorrer las seis basílicas de Asturias es leer, en paralelo, la historia religiosa y la historia social del territorio. La misma piedra que sostuvo reliquias del siglo IX ha sido testigo, generaciones después, de bodas que llenaron portadas de prensa. El paisanaje no distingue entre lo sagrado y lo popular, los acumula, capa sobre capa, como hace la caliza con el musgo en cada fachada del norte.

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Mateo Vega Sanzo
Escrito por Mateo Vega Sanzo

Cronista de territorio en Latitud Savia. Recorre costa, interior y pueblos de Asturias hablando con quien realmente vive el paisaje.

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