La trufa de los pobres, la seta asturiana que un chef de Caso sirve incluso en ceviche

No hay trufas negras en Asturias, pero el chef Manuel Espiña, del restaurante Gotta en Caleao, demuestra por qué su sustituto de monte no tiene nada que envidiarle.

Latitud Savia · · 2 min de lectura
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Grupo de setas Trompeta de los Muertos (Craterellus cornucopioides) con su característica forma de embudo negro creciendo entre musgo y hojas secas.

Descubre la Trompeta de los Muertos, la seta gourmet que crece en los bosques de Asturias. Aprende a identificar este tesoro micológico de intenso aroma terroso.

Las claves 5
  1. 1 El chef Manuel Espiña, del restaurante Gotta en Caleao, cocina esta seta incluso en ceviche.
  2. 2 Asturias no tiene el clima calizo que necesita la trufa negra mediterránea para crecer de forma silvestre.
  3. 3 La Trompeta de los Muertos se conoce como trufa de los pobres por su aroma afrutado e intenso.
  4. 4 Deshidratada y molida se convierte en un polvo que aromatiza arroces y guisos como haría la trufa.
  5. 5 El Valle del Nalón dedica cada noviembre unas jornadas gastronómicas enteras a esta y otras setas silvestres.

Manuel Espiña, chef del restaurante Gotta, en el Hotel Tierra del Agua de Caleao, no la esconde en la despensa ni la reserva para el guiso de toda la vida. La sirve en ceviche, mezclada con boletus y seta de cardo, en pleno showcooking de apertura de las Jornadas Gastronómicas de las Setas Silvestres del Valle del Nalón. Si un cocinero se atreve a ponerla en un plato frío, donde cualquier defecto de sabor se nota el doble, es porque sabe exactamente lo que tiene entre manos.

La trufa de los pobres, la seta asturiana que un chef de Caso sirve incluso en ceviche

¿Qué es exactamente este hongo?

Se llama Craterellus cornucopioides, aunque en Asturias se conoce simplemente como trompeta de los muertos. Tiene forma de embudo estrecho, la piel fina y un color entre gris ceniza y negro que la hace casi invisible sobre la hojarasca.

Crece en zonas húmedas de bosques de robles, hayas y castaños, siempre a ras de suelo, escondida bajo capas de hoja caída. La temporada buena va de finales de verano a bien entrado el otoño, cuando la humedad del monte ya es constante.

El secreto de su aroma: la trufa de los pobres

El apodo suena a desprecio, pero es justo lo contrario. Se la llama así porque su aroma, intenso, afrutado y terroso, se acerca muchísimo al de la trufa negra, sin necesitar perro adiestrado ni concesión de recolección.

Es el game changer silencioso de la cocina asturiana de otoño: mismo perfil de sabor, coste cero si sabes buscarla, y disponible en un ecosistema que aquí sobra.

Cómo usarla en tu cocina

La trompeta no se cocina como una seta cualquiera. Su valor está en el aroma, así que lo mejor es deshidratarla al aire unos días y triturarla hasta convertirla en polvo.

Ese polvo mágico se guarda en un tarro cerrado y se espolvorea sobre arroces, guisos de carne o incluso una pasta con mantequilla. Con una cucharadita alcanza para perfumar toda la cazuela.

Por qué Asturias tiene trompeta y no trufa

El suelo asturiano no es calizo y el clima no es el mediterráneo continental que la trufa negra exige para fructificar de forma silvestre. Pero el monte tiene otra baza: robles, hayas y castaños conviviendo en suelos húmedos y umbríos, justo el hábitat que esta seta necesita.

El Valle del Nalón lo sabe bien. Cada noviembre, concejos como Langreo, Laviana o Caso llenan sus restaurantes de menús dedicados a las setas silvestres, con la trompeta compartiendo protagonismo con el boletus y el níscalo. ¿Te atreves a bajar al monte y distinguirla entre la hojarasca, o prefieres esperar a noviembre y pedirla en Caleao, tal y como la prepara Espiña?

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Escrito por Latitud Savia

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